Estaba mirando mis estanterías, –sí, esas que algún día acabarán por derrumbarse y enterrarme bajo libros y libros– y he observado un fenómeno de lo más curioso al que voy a llamar: Síndrome de la saga que publicamos por publicar y luego la dejamos abandonada; reducido: Síndrome de la saga abandonada.
Este fenómeno no es limitado a una sola editorial, sino que parece afectar a una extensión importante de ellas, algunas se limitan a estirar en el tiempo la salida de los nuevos números de la saga en cuestión mientras otras le dan carpetazo y hacen como que no ha pasado nada, dejando a miles de lectores con las sagas colgadas, sin saber cuándo podrán continuarlas o si podrán hacerlo. El mutismo es la norma.
Todos conocemos el famoso caso de Vampire Academy, pero yo, por mi parte, tengo unas cuantas series que no sé qué va a pasar con ellas porque hace más de un año que no se sabe nada. Y de distintas editoriales.
Gata Blanca de Holly Black, Paranormal de Kiersten White, El designio del ángel de Cynthia Hand, Los Sangre Azul de Melissa de la Cruz, Oscuridad de Elena P. Melodía. Esas son las que yo tengo, pero se me ocurren otras tantas más que parece que no encontrarán hueco en el mercado.
Es entonces cuando me pregunto, ¿qué debe prevalecer? ¿el lector o las ventas? Supongo que un editor vocacional diría que lo primero, pero estamos en una sociedad capitalista y las cosas no se pueden hacer por amor al arte, lo que importa son las ventas, el dinero que genera un producto, y si no lo genera, el producto ha sido un fracaso. Sin embargo, si un libro funciona mal, por las razones que sean, ¿por qué no prueban otras estrategias para venderlo? Los blogs son, al fin y al cabo, una plataforma estupenda y un medio para publicitarse fácilmente. Si a mí me proponen hacer una campaña en cualquiera de esas sagas que tengo sin terminar, lo haría, porque si tengo esos libros es porque he disfrutado con ellos (excepto con los de Melodia)
¿Es de recibo que todos los miles que han comprado un libro se queden sin conocer cómo acaba?
La solución para mi es clara: hacerme con ellos en inglés cuando vea que las intenciones de seguir no aparecen pasado un tiempo –aunque ya ha pasado bastante–. Sin embargo, veo cómo esas editoriales lanzan nuevas sagas y seguimos sin ver rastro alguno de los libros que ya empiezan a acumular polvo en nuestra estantería.
Para apoyar esta causa, Kenzo, del blog Adicción Literaria, ha creado un grupo de Facebook al que os invito desde ya: Por esas sagas que parecen no tener fin
¿Veremos algún día nuestras sagas completadas? ¿Seguirán apareciendo más víctimas del Síndrome de la saga abandonada?
Este fenómeno no es limitado a una sola editorial, sino que parece afectar a una extensión importante de ellas, algunas se limitan a estirar en el tiempo la salida de los nuevos números de la saga en cuestión mientras otras le dan carpetazo y hacen como que no ha pasado nada, dejando a miles de lectores con las sagas colgadas, sin saber cuándo podrán continuarlas o si podrán hacerlo. El mutismo es la norma.
Todos conocemos el famoso caso de Vampire Academy, pero yo, por mi parte, tengo unas cuantas series que no sé qué va a pasar con ellas porque hace más de un año que no se sabe nada. Y de distintas editoriales.
Gata Blanca de Holly Black, Paranormal de Kiersten White, El designio del ángel de Cynthia Hand, Los Sangre Azul de Melissa de la Cruz, Oscuridad de Elena P. Melodía. Esas son las que yo tengo, pero se me ocurren otras tantas más que parece que no encontrarán hueco en el mercado.
Es entonces cuando me pregunto, ¿qué debe prevalecer? ¿el lector o las ventas? Supongo que un editor vocacional diría que lo primero, pero estamos en una sociedad capitalista y las cosas no se pueden hacer por amor al arte, lo que importa son las ventas, el dinero que genera un producto, y si no lo genera, el producto ha sido un fracaso. Sin embargo, si un libro funciona mal, por las razones que sean, ¿por qué no prueban otras estrategias para venderlo? Los blogs son, al fin y al cabo, una plataforma estupenda y un medio para publicitarse fácilmente. Si a mí me proponen hacer una campaña en cualquiera de esas sagas que tengo sin terminar, lo haría, porque si tengo esos libros es porque he disfrutado con ellos (excepto con los de Melodia)
¿Es de recibo que todos los miles que han comprado un libro se queden sin conocer cómo acaba?
La solución para mi es clara: hacerme con ellos en inglés cuando vea que las intenciones de seguir no aparecen pasado un tiempo –aunque ya ha pasado bastante–. Sin embargo, veo cómo esas editoriales lanzan nuevas sagas y seguimos sin ver rastro alguno de los libros que ya empiezan a acumular polvo en nuestra estantería.
Para apoyar esta causa, Kenzo, del blog Adicción Literaria, ha creado un grupo de Facebook al que os invito desde ya: Por esas sagas que parecen no tener fin
¿Veremos algún día nuestras sagas completadas? ¿Seguirán apareciendo más víctimas del Síndrome de la saga abandonada?




