El mundo en blanco y negro.
Historia
Standish es tonto de remate. O eso dicen. Pero en realidad es más listo que nadie y junto con su amigo Hector va a viajar a Juniper mientras todos los demás están demasiado ocupados viendo cómo unos tipos pisan la luna.
Patria, el lugar donde vive Standish, es sombría, es oscura y guarda muchos secretos que pueden costar la vida a los que viven en ella. Pero Standish tiene algo que le da poder: su imaginación.
Opinión personal
Hay libros que tienen algo especial, una clase de magia que impregna sus páginas y los hace diferentes. Las tres caras de la luna ha sido uno de esos libros para mí, por su complejidad disfrazada de sencillez, por su crítica. No es una novela simple, porque esconde mucho más de lo que parece contar, pudiendo resultar algo confusa al principio, pero llegando a un final sorprendente e impactante que no deja indiferente a nadie.
Standish ha perdido a Héctor por culpa de una pelota que fue a donde no debía, pero quiere recuperarlo como sea, por ello necesita saber qué sucede al otro lado del muro. Sin embargo, las cosas en Patria no son fáciles y Standish es prácticamente un paria y nadie quiere a los parias, aunque sean capaces de descubrir el mayor secreto que podría existir.
Aunque escrita con un tono infantil, la novela es universal, cualquiera que se precie puede sacar algo de sus páginas. El mundo que nos presenta la novela es oscuro y gris, parece estar falto de vida bajo un poder controlador del que poco sabemos, un mundo en el que lo que importa es demostrar que se es superior, Patria llegando a la luna, sus habitantes delatando y acusando a otros para ganar puntos y poder tener unos pantalones nuevos. Así es Patria. Un lugar desolador, en el que Standish encuentra un rayo de luz en su amigo Héctor.
La única pega que le puedo poner es que a momentos me ha resultado que Standish daba bandazos en su relato, como si la autora no supiera muy bien lo que quería contarnos y rellenara con texto que no parecía ir a ninguna parte, algo desordenado. Sin embargo, todo va cobrando forma poco a poco y ese caos que parecía imperar empieza a ordenarse ante nuestros ojos con admiración y quizás un poquito de horror.
La relación entre Héctor y Standish es curiosa, incluso me atrevería a decir que Héctor está enamorado de Standish y que esa amistad es algo más, pero en un lugar como Patria es imposible que algo así florezca. Tanto Standish como Héctor son dos personajes que me han asombrado por su valentía y su coraje. Standish puede parecer tonto debido a sus deficiencias académicas, es "defectuoso" y no sabe leer ni escribir, pero su cerebro está lleno de ideas y cargado de imaginación y, desde luego, es muy inteligente, más de lo que nadie se imagina. Héctor y su abuelo son su salvavidas, lo que le mantienen en el mundo tras la muerte de sus padres.
En general, los personajes de esta novela me han sorprendido porque, en pocas páginas, sufren cambios, no se quedan impasibles y actúan.
Estoy segura de que volveré a probar la pluma de Gardner, que ha sabido transmitirme por completo el espíritu de Standish y reflejar muy bien la clase de lugar que es Patria. Es cierto que la novela es corta, pero también la narración es ágil y aunque a ratos puede resultar un tanto confusa, puesto que recurre a los flashback, el libro se lee prácticamente solo.
Las tres caras de la luna es un libro que recomiendo a todo el mundo, de cualquier edad, de cualquier lugar del mundo, porque es un libro para todos, con un mensaje que merece ser leído y que te deja con el corazón en un puño y una extraña sensación de sosiego a la vez que tristeza.
Valoración
Ficha
En Patria no se canta, en Patria todo es sombra, en Patria se premia a los delatores y desaparece sin dejar rastro cualquier enemigo. Sus habitantes viven bajo el yugo del opresivo y despiadado régimen dictatorial que controla y dirige cada uno de sus pasos, están acostumbrados a hablar entre susurros, a recelar de los vecinos, a los continuos cortes de luz, y ya ni se asustan cuando oyen el toque de queda.
En Patria, la fantasía es la única vía de escape.
Pero Standish no se rinde, sabe que más allá de las infranqueables y herméticas fronteras de su país tiene que existir otro mundo, un mundo donde la libertad y la verdad no sean solo sueños imposibles sino una maravillosa realidad.
Standish es tonto de remate. O eso dicen. Pero en realidad es más listo que nadie y junto con su amigo Hector va a viajar a Juniper mientras todos los demás están demasiado ocupados viendo cómo unos tipos pisan la luna.
Patria, el lugar donde vive Standish, es sombría, es oscura y guarda muchos secretos que pueden costar la vida a los que viven en ella. Pero Standish tiene algo que le da poder: su imaginación.
Hay libros que tienen algo especial, una clase de magia que impregna sus páginas y los hace diferentes. Las tres caras de la luna ha sido uno de esos libros para mí, por su complejidad disfrazada de sencillez, por su crítica. No es una novela simple, porque esconde mucho más de lo que parece contar, pudiendo resultar algo confusa al principio, pero llegando a un final sorprendente e impactante que no deja indiferente a nadie.
Standish ha perdido a Héctor por culpa de una pelota que fue a donde no debía, pero quiere recuperarlo como sea, por ello necesita saber qué sucede al otro lado del muro. Sin embargo, las cosas en Patria no son fáciles y Standish es prácticamente un paria y nadie quiere a los parias, aunque sean capaces de descubrir el mayor secreto que podría existir.
Aunque escrita con un tono infantil, la novela es universal, cualquiera que se precie puede sacar algo de sus páginas. El mundo que nos presenta la novela es oscuro y gris, parece estar falto de vida bajo un poder controlador del que poco sabemos, un mundo en el que lo que importa es demostrar que se es superior, Patria llegando a la luna, sus habitantes delatando y acusando a otros para ganar puntos y poder tener unos pantalones nuevos. Así es Patria. Un lugar desolador, en el que Standish encuentra un rayo de luz en su amigo Héctor.
La única pega que le puedo poner es que a momentos me ha resultado que Standish daba bandazos en su relato, como si la autora no supiera muy bien lo que quería contarnos y rellenara con texto que no parecía ir a ninguna parte, algo desordenado. Sin embargo, todo va cobrando forma poco a poco y ese caos que parecía imperar empieza a ordenarse ante nuestros ojos con admiración y quizás un poquito de horror.
La relación entre Héctor y Standish es curiosa, incluso me atrevería a decir que Héctor está enamorado de Standish y que esa amistad es algo más, pero en un lugar como Patria es imposible que algo así florezca. Tanto Standish como Héctor son dos personajes que me han asombrado por su valentía y su coraje. Standish puede parecer tonto debido a sus deficiencias académicas, es "defectuoso" y no sabe leer ni escribir, pero su cerebro está lleno de ideas y cargado de imaginación y, desde luego, es muy inteligente, más de lo que nadie se imagina. Héctor y su abuelo son su salvavidas, lo que le mantienen en el mundo tras la muerte de sus padres.
En general, los personajes de esta novela me han sorprendido porque, en pocas páginas, sufren cambios, no se quedan impasibles y actúan.
Estoy segura de que volveré a probar la pluma de Gardner, que ha sabido transmitirme por completo el espíritu de Standish y reflejar muy bien la clase de lugar que es Patria. Es cierto que la novela es corta, pero también la narración es ágil y aunque a ratos puede resultar un tanto confusa, puesto que recurre a los flashback, el libro se lee prácticamente solo.
Las tres caras de la luna es un libro que recomiendo a todo el mundo, de cualquier edad, de cualquier lugar del mundo, porque es un libro para todos, con un mensaje que merece ser leído y que te deja con el corazón en un puño y una extraña sensación de sosiego a la vez que tristeza.
4,5
Título: Las tres caras de la lunaGracias a Nube de tinta por el ejemplar para la reseña.
Título original: Maggot Moon
Autora: Sally Gardner
Traducción: Victoria Alonso Blanco
Año: 2012
Edición española: 2013
Editorial: Nube de tinta
ISBN: 9788415594086

