No mires a la gente a los ojos.
Desde pequeña, cuando Jem mira a alguien a los ojos, puede ver unos números: la fecha en que esa persona morirá. Para muchos esto sería un regalo, pero ella lo considera una carga. Este don la convierte en una joven especial y solitaria, hasta que conoce a Spider y su vida cambia por completo. Paseando un día por Londres con su amigo, Jem presiente que algo malo va a suceder. Esto desencadenará la huida de los dos jóvenes, no sólo de la justicia, sino también de sí mismos y de su propio destino. Ambos se convertirán en fugitivos y dejarán atrás la inocencia, al mismo tiempo que descubrirán que lo verdaderamente importante no es el final del viaje.
Historia
Jem no es como los demás, no sólo porque su madre una prostituta drogadicta diera prioridad a sus drogas, tanto como para morir y dejarla sola, sino porque cada vez que mira los ojos de una persona puede ver un número, pero no uno cualquiera, sino uno que indica la fecha de su muerte.
Encajar no es fácil para Jem, hasta que aparece el enorme Spider y cambia la percepción del mundo de Jem, pero Spider también tiene una fecha, una muy próxima. Sin embargo, lo peor está al llegar cuando deciden visitar London Eye y Jem ve que la misma cifra se repite en los ojos de todos los que esperan a subir en la noria y sabe que algo malo va a pasar, pero su huída con Spider lo va a cambiar todo.
Opinión personal
Hay libros que, al principio nos parecen normalitos, que van dando tumbos sin saber muy bien a donde nos van a llevar, qué tipo de historia nos vamos a encontrar.
Numbers es uno de esos libros, con una protagonista un tanto especial tirando a más rara que un perro verde, incapaz de alzar la mirada del suelo y que no parece que sepa hilar dos pensamientos. Sin embargo, guarda una complejidad y unas características que la transforman en un personaje único y hacen, junto con Spider, de
Numbers una novela extraordinaria.
La novela nos presenta a Jem, una chica que anda perdida, que sabe que no tiene futuro, que ha ido de casa de acogida a casa de acogida, sus notas en el colegio son malas y su "maldición" le impide mirar a los ojos de la gente, ya que el peso de saber cuándo van a morir es demasiado. Cuando Spider aparece en su vida, parece que todo cambia, y aunque Jem no quiere apegarse a él, es inevitable –a pesar de que huela mal, sea un bruto y le queden escasas semanas de vida–. El problema llega cuando ella es consciente de que Spider hace negocios peligrosos, eso, junto al incidente en London Eye provoca una huida hacia ninguna parte por parte de Spider y Jem, que parecen ser los únicos testigos de lo sucedido pero están aterrados de ser tomados por responsables de lo sucedido. En esa huida descubrirán quienes son realmente y qué es lo importante en sus vidas, pero todo viaje tiene un final.
Al principio me dio la sensación de que las cosas que sucedían no tenían conexión alguna, como los altercados de Jem en el instituto, la fiesta a la que asiste con Spider... pero digamos que esos pequeños detalles son los que sientan las bases de la amistad entre ellos dos, que pronto se convierte en algo más, y también su necesidad de huir de Londres tras el atentado en la noria –del cual se convierten en sospechosos y únicos testigos–. El viaje de Spider y Jem es fascinante, pero es en el último tercio de la novela cuando deja de ser una aventura para convertirse en una novela con una gran carga emocional y con una historia humana que te deja con el corazón en un puño.
Tanto Jem como Spider se alejan de los estereotipados protagonistas que abundan en la literatura juvenil. Jem es una chica con un pasado trágico, sí, y con un don o una maldición que la hace completamente diferente a cualquier otra persona, pero no necesita de un chico que la salve, es capaz de valerse bien por sí misma aunque no sea especialmente inteligente. Spider, por su parte, es todo lo contrario al típico protagonista. Es alto, no se lava, ni siquiera resulta atractivo a los ojos de Jem, es un bruto y un inconsciente, pero Jem consigue sacar lo mejor de él.
En la novela también conocemos a otros personajes, como Karen, la madre de acogida de Jem, que hace lo que puede por mejorar la vida de Jem, pero ésta se empeña en encerrarse en si misma, o la abuela de Spider, que, al igual de Jem, guarda un secreto. Un personaje que me ha fascinado es una chica que ayuda a Jem en su huída y que muestra una humanidad con ella que me llegó muchísimo.
La novela es ágil y engancha muchísimo, no sólo por la historia, que intriga de principio a fin, sino porque esta escrita de forma sencilla, ágil y directa. Pero entre sus letras esconde una gran reflexión sobre la vida y la muerte, sobre la humanidad y sobre ser uno mismo. Y también es una hermosa historia de amor, no un amor instantáneo, sino uno que surge del roce y los momentos duros que pueden vivir dos personas juntas.
Lo mejor de todo es, que aunque hay dos novelas más en la serie, se trata de una historia autoconclusiva –las otras cuentan la historia de alguien a quien conoceremos en ésta novela–. No he podido evitar soltar alguna que otra lágrima con la novela y eso que era lo último que esperaba, no pensaba que pudiera ser una novela tan emotiva con ese punto de partida. Se ha ganado un puesto entre mis favoritos y os recomiendo a todos que le deis una oportunidad porque os sorprenderá.
Valoración
Ficha
Título: Numbers
Título original: Numbers
Autora: Rachel Ward
Traducción: María del Puerto Barruetabeña Díez
Año: 2009
Edición española: 2011
Editorial: Booket
ISBN: 9788408105961
Gracias a Booket por el ejemplar.