Algo le pasa a Kasey.
Historia
Puede que viva en una casa realmente extraña, pero eso tiene su encanto para Alexis, que es un bicho raro en una familia un tanto extraña, sobre todo su hermana Kasey, que parece incapaz de comportarse con normalidad. Pero aunque Kasey siempre ha sido especial y tiene una malsana obsesión con las muñecas, Alexis ha notado que el comportamiento de su hermana empieza a ser perturbador y Alexis teme que su hermana ya no sea su hermana.
Opinión personal
No sabía muy bien lo que iba a encontrar en esta novela. Sí, me llamaba la atención ya que no es muy frecuente que nos lleguen novelas de este corte dentro de la juvenil, pero también iba con miedo porque el terror es muy difícil de manejar. Reconozco que la novela no me ha transmitido nada en ese sentido, pero sí que ha resultado ser interesante con buenas dosis de misterio y una narración ágil.
El comportamiento de Kasey siempre ha sido extraño, pero cuando Alexis oye como una animadora acusa a su hermana pequeña de haber herido a la suya, Alexis empieza a pensar que algo no anda bien con su hermana, cuyo comportamiento es cada vez más siniestro y, por si fuera poco, sus ojos han cambiado a un extraño verde. Alexis no sabe muy bien lo que sucede, pero pronto recibirá ayuda inesperada y puede que también encuentre sitio para el amor.
Al principio de la historia, parece que va a ser una historia sobre la típica marginada del instituto que, de pronto, consigue la atención de un chico y se vuelve popular, pero la historia de Alexis se aleja de esos derroteros y entra en el peligroso terreno del terror. Ya he dicho que la novela no me ha transmitido esa sensación, pero sí que me ha mantenido expectante y me ha sorprendido con el desarrollo de algunos personajes. Sin embargo, el romance me sobra, está metido con calzador y realmente no aporta nada a la historia en sí, sólo sirve para un pequeño mensaje que quiere transmitir la autora. Es una novela con muchos puntos flojos, pero que, en general, deja una buena sensación y, aunque no consigue aterrar, sí que nos ofrece buenas dosis de misterio.
Alexis es una protagonista que me ha resultado demasiado divergente, por un lado es una chica sensible y con sentido del humor y por otro es cerrada de mente y algo tonta, a ratos me ha caído bien y a ratos mal, aunque no tan mal como Kasey, que es un personaje desesperante y que, por mucho que sepamos que algo anda mal con ella, no podemos evitar querer estamparla contra una pared. El chico de la historia, Carter –creo–, pasa sin pena ni gloria y aunque es un personaje divertido, no acaba de encajar con el conjunto, da la sensación de que, como es una novela juvenil, hay que meter el romance por alguna parte. Las animadoras, sobre todo Megan, no diré nada sobre ellas, sólo que no siempre son lo que aparentan.
La novela goza de muy buen ritmo y es una lectura ágil y entretenida. No brilla por su prosa y es indudable que hay muchos flecos en la historia, pequeños detalles que restan consistencia y que hacen que la novela sea un poco floja.
Las chicas malas no mueren ha sido una lectura que no entrará entre mis predilectas, pero que puede encandilar a muchos lectores. Que no os eche para atrás eso de que tiene una segunda parte porque es autoconclusivo –la verdad es que no sé de dónde puede salir una secuela–. Entretenido, con mucho misterio e ideal para aquellos a los que les gusten las casas siniestras.
Valoración
Ficha
Alexis creía que llevaba una existencia totalmente disfuncional en el instituto: disfuncional como el matrimonio de sus padres; como Kasey, su hermana de trece años loca por las muñecas; incluso como su propia actitud antisocial y su animadversión hacia las animadoras. Kasey se comporta de forma más extraña que nunca: sus ojos azules se vuelven
verdes, utiliza lenguaje extraño y anticuado, e incluso llega a tener lagunas sobre las que afirma no recordar nada de su extraño comportamiento. La casa en la que habitan también está cambiando. Las puertas se abren y se cierran solas, el agua hierve sobre los fogones apagados, el desconectado aire acondicionado transforma la casa en un lugar helado en el que las chicas pueden ver sus propias vaharadas. Alexis sabe que es la única persona que puede detener a Kasey. Pero, ¿y si esa niña de ojos verdes ya no es Kasey?
Puede que viva en una casa realmente extraña, pero eso tiene su encanto para Alexis, que es un bicho raro en una familia un tanto extraña, sobre todo su hermana Kasey, que parece incapaz de comportarse con normalidad. Pero aunque Kasey siempre ha sido especial y tiene una malsana obsesión con las muñecas, Alexis ha notado que el comportamiento de su hermana empieza a ser perturbador y Alexis teme que su hermana ya no sea su hermana.
No sabía muy bien lo que iba a encontrar en esta novela. Sí, me llamaba la atención ya que no es muy frecuente que nos lleguen novelas de este corte dentro de la juvenil, pero también iba con miedo porque el terror es muy difícil de manejar. Reconozco que la novela no me ha transmitido nada en ese sentido, pero sí que ha resultado ser interesante con buenas dosis de misterio y una narración ágil.
El comportamiento de Kasey siempre ha sido extraño, pero cuando Alexis oye como una animadora acusa a su hermana pequeña de haber herido a la suya, Alexis empieza a pensar que algo no anda bien con su hermana, cuyo comportamiento es cada vez más siniestro y, por si fuera poco, sus ojos han cambiado a un extraño verde. Alexis no sabe muy bien lo que sucede, pero pronto recibirá ayuda inesperada y puede que también encuentre sitio para el amor.
Al principio de la historia, parece que va a ser una historia sobre la típica marginada del instituto que, de pronto, consigue la atención de un chico y se vuelve popular, pero la historia de Alexis se aleja de esos derroteros y entra en el peligroso terreno del terror. Ya he dicho que la novela no me ha transmitido esa sensación, pero sí que me ha mantenido expectante y me ha sorprendido con el desarrollo de algunos personajes. Sin embargo, el romance me sobra, está metido con calzador y realmente no aporta nada a la historia en sí, sólo sirve para un pequeño mensaje que quiere transmitir la autora. Es una novela con muchos puntos flojos, pero que, en general, deja una buena sensación y, aunque no consigue aterrar, sí que nos ofrece buenas dosis de misterio.
Alexis es una protagonista que me ha resultado demasiado divergente, por un lado es una chica sensible y con sentido del humor y por otro es cerrada de mente y algo tonta, a ratos me ha caído bien y a ratos mal, aunque no tan mal como Kasey, que es un personaje desesperante y que, por mucho que sepamos que algo anda mal con ella, no podemos evitar querer estamparla contra una pared. El chico de la historia, Carter –creo–, pasa sin pena ni gloria y aunque es un personaje divertido, no acaba de encajar con el conjunto, da la sensación de que, como es una novela juvenil, hay que meter el romance por alguna parte. Las animadoras, sobre todo Megan, no diré nada sobre ellas, sólo que no siempre son lo que aparentan.
La novela goza de muy buen ritmo y es una lectura ágil y entretenida. No brilla por su prosa y es indudable que hay muchos flecos en la historia, pequeños detalles que restan consistencia y que hacen que la novela sea un poco floja.
Las chicas malas no mueren ha sido una lectura que no entrará entre mis predilectas, pero que puede encandilar a muchos lectores. Que no os eche para atrás eso de que tiene una segunda parte porque es autoconclusivo –la verdad es que no sé de dónde puede salir una secuela–. Entretenido, con mucho misterio e ideal para aquellos a los que les gusten las casas siniestras.
3
Título: Las chicas malas no muerenGracias a Versátil por el ejemplar.
Título original: Bad Girls Don't Die
Autora: Katie Alender
Traducción: Patricia Sánchez Maneiro
Año: 2009
Edición española: 2011
Editorial: Versátil
ISBN: 9788492929191

