Las miniseñas son mini-reseñas de libros que no comento más por falta de tiempo o ganas pero sobre los que quiero dejar una pequeña opinión.
Tengo un componente morboso a la hora de escoger lecturas a veces, y este tipo de historias, que tratan problemas que a mí me resultan muy ajenos, me llaman especialmente la atención y desde que supe de la existencia de Scars he querido hacerme con él –y gratis gracias a una oferta one-day-only de amazin– y tratar de explorar más en el tema de las autolesiones, y si además hay una relación homosexual en la novela, mejor.
Scars es una novela que duele y lo más interesante de todo es que la autora hace una auténtica exploración de los motivos que llevan a Kendra a autolesionarse, algo que queda lejos de esa idea de "sólo buscan llamar la atención", pero la novela no gira en torno a las lesiones de Kendra, sino en esas cicatrices más profundas que jamas se van a borrar: los abusos que sufrió en el pasado por parte de un hombro que no puede recordar. Kendra realiza un viaje a sus recuerdos en la novela, tratando de buscar el origen del mal y cortarse sólo es la forma de no sentir ese dolor.
No me ha costado en absoluto entender a Kendra y he comprendido perfectamente porqué hace lo que hace y aunque me parece una pena que alguien tenga que llegar a esos extremos, creo que soy capaz de ver que no sabemos qué empuja a una persona a hacer algo como cortarse, que hay una historia detrás de cada persona y a veces juzgamos demasiado rápido.
Hay una cosa que no me ha cuadrado en la novela y es que, una vez se descubre el pastel, no entiendo cómo Kendra era incapaz de recordar nada. La autora juega con el misterio maravillosamente y también es capaz de construir una historia de amor tierna y muy realista con un personaje que bien podría tener una historia para sí sola.
No me ha decepcionado en absoluto y ha sido justo lo que esperaba, una historia dura y que trata un tema doblemente duro.
4,5
Os mentiría si no os dijera que este libro me ha provocado sentimientos enfrentados. Por un lado me ha parecido precioso pero por otro terrible, porque he sido educada para no comprender la naturaleza del amor de Maya y Lochan, nuestra sociedad no es capaz de concebir un amor así y lo vemos como algo perverso, algo que no está bien, y la verdad es que tampoco entiendo que la situación en la que viven sea la que los empuje a iniciar una relación prohibida. He leído en muchas reseñas que siendo que ejercen de padres de sus hermanos y todo el dolor que soportan juntos es "normal" que se enamoren, pero yo creo que desde el principio, mucho antes de que su familia se fuera a la mierda, no se veían como hermanos.
Creo que entraría dentro de los libros más difíciles que he leído –hoy la cosa va de libros complicados– y me sigo debatiendo sobre lo que siento, porque aunque me ha fascinado de principio a fin, ha tenido las dosis exactas de drama y un montón de dilemas morales, porque el amor de Maya y Lochan es tan puro que llegas a desear que puedan estar juntos, pero sabes que es una relación abocada al fracaso. Aunque parece difícil, la autora no cae en el morbo, sino que lo trata todo con naturalidad y explora los conflictos que cabe esperar en una situación así, los dilemas morales que se plantean a los personajes y que se trasladan al lector.
No la recomendaría a todo el mundo por mucho que me haya gustado a mí, hay que tener la mente muy abierta e ir con pies de plomo porque es una historia que te golpea y que es capaz de desmoronar todo lo que piensas. Me cuesta creer que se llegase a publicar dirigida al público juvenil porque no es una historia de amor al uso de cualquier JR, no, es una novela con un trasfondo muy complejo, con una de las historias de amor más trágicas que he leído que explora un lado del ser humano que puede ser perturbador.
No apta para todos los públicos.
4



