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10 octubre 2012
Fotocitas #2
Etiquetas:
Esmeralda
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Fotocitas
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Kerstin Gier
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Rubí
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Zafiro
04 noviembre 2011
Reseña: Esmeralda
Y todo llega a su fin
¡¡Aviso: Puede contener spoilers de las entregas anteriores!!
Historia
Gwen se siente absolutamente humillada, pero no dejará que eso pueda con ella y está decidida a descubrir los auténticos planes del Conde Saint-Germain y hacer todo lo posible para evitar que se salga con la suya. Sin embargo, ella sola no puede hacer mucho, y aunque cuenta con la ayuda de su abuelo y su familia –o parte de ella, porque Charlotte hará lo imposible por dejar a Gwen en evidencia– siempre la apoya, aun cuando no puede decirles lo que sucede, parece que tendrá que confiar en Gideon una vez más.
La vida de Gwen está a punto de cambiar para siempre, pronto descubrirá cosas de su pasado que lo cambiarán todo.
Opinión personal
Hace un año ya que aterrizó por estas tierras Rubí, obra de una autora alemana casi desconocida –era el segundo libro que veía publicado en nuestro país– y el revuelo que causó fue tal que miles de lectores estuvieron expectantes a la publicación de Zafiro, cuyo final nos dejó bastante cabreados, tuvimos un pequeño aperitivo para los que nos hemos vuelto adictos adictos a la pluma de Gier con En realidad de miente mucho más, pero lo que todos esperábamos era conocer cómo terminaría la historia de Gwen y Gideon y cabe decir que, aunque me ha dejado una sensación de que faltaba algo, ha sido un final ideal y a la altura de la trilogía.
El final de Zafiro me cabreó, así, tal cual, no me podía creer que la autora fuera capaz de dejarnos así, así que cuando tuve Esmeralda entre mis manos, me olvidé de todo lo demás y me dispuse a devorarlo, ¿cómo podía ser que Gideon le hiciera eso a Gwen?
Una Gwen bastante deprimida nos introduce en la historia justo donde la dejamos, pero Gwen no se achanta y sigue adelante en sus incursiones al pasado donde se cita con su abuelo y gracias a las cuales y a un misterioso mensaje cifrado descubrirá que muy cerca de ella hay algo que puede cambiarlo todo, pero Gwen debe tener cuidado porque si descubren lo que tiene en su poder la tacharán de traidora, aunque el auténtico enemigo es el Conde y pronto encontrará las pruebas que necesita para desbaratar su plan, que poco tiene que ver con la salvación de la humanidad, pero el camino va a ser largo y no exento de peligros.
Con Esmeralda se cierra esta divertida y a la vez cautivadora trilogía y nos lleva de nuevo a través del tiempo por una historia en la que nada es lo que parece y en la que el amor siempre triunfa, pero no solo el amor de Gwen y Gideon, sino todos esos tipos de amor que conocemos a lo largo de nuestra vida y nos construyen como personas. Múltiples giros mas o menos inesperados se van sucediendo y Gier, de nuevo, consigue sorprendernos y hacernos reír, cosa que es muy importante en un mundo con tanto drama. Sin embargo, he de decir que el final me ha dejado un extraño sabor de boca, como si me faltaran páginas o quizás se trate sencillamente de que la historia de Gwen me ha encandilado de tal manera que no quería desprenderme de ella y tenía ganas de saber más.
Gwen, aunque es un poco tonta y eso todo lo sabemos, es una protagonista extraordinaria, es divertida y, a pesar del desengaño, hace de tripas corazón y no se deja hundir en la miseria por un chico –por muy guapo, encantado y genial que sea–, ¿cuántas protagonistas hacen eso? Lo extraordinario de Gwen es precisamente que es una chica normal, con las preocupaciones de una chica de su edad y, quitando lo de viajar en el tiempo, podría ser cualquiera y es muy fácil sentirse identificada con ella. Y, aunque Gideon se comporte como un cerdo, porque lo hace, sigue siendo un chico adorable y desde el principio está claro lo que realmente siente, perder la confianza de Gwen es un golpe para él, pero sabe que sólo estando juntos pueden derrotar al Conde. Leslie y Raphael son un tándem que aporta diversión, pero es Xemerius quien nos arranca las carcajadas y quien pone la nota humorística hasta en los momentos más dramáticos. Sin embargo, lo más interesante de Esmeralda es que nos descubre cosas sobre el pasado de algunos personajes, cosas que no esperábamos y que nos sorprenderán.
La trilogía de Gier no sólo cuenta una gran historia, original y diferente, sino que lo hace a través de unos personajes a los que es difícil no cogerles cariño.
Kerstin Gier es una autora que consigue atrapar al lector, resulta complicado empezar una novela suya –y he leído cuatro, así que hablo con conocimiento de causa– y dejarla antes de saber cómo termina. Me he tenido que obligar a dejar un poco de lado la lectura –una tiene que dormir y esas cosas–, pero por mí, me hubiera leído la novela del tirón tan tranquilamente, porque Gier tiene un don para acabar los capítulos en el momento perfecto para dejarte con ganas de más. Es una novela repleta de diálogos mordaces y divertidos que no quedan nada forzados y le dan ese toque de frescura que hace que se demarque de otras sagas juveniles actuales.
En definitiva y dejando a un lado que me hubiera gustado unas páginas de relleno al final, Esmeralda es el final perfecto para una trilogía que merece todo el reconocimiento que se le está dando. Completa y cautivadora de principio a fin. Deseando leer más de Gier.
Valoración
Ficha
¡¡Aviso: Puede contener spoilers de las entregas anteriores!!
Gideon está en grave peligro y su única esperanza es Gwen... aunque ella ya no confía en él.
A Gwen no le hacía ninguna ilusión ser la última viajera en el tiempo, ni tener que viajar al pasado para tener que cerrar el Círculo de los Doce (que, además, es tan secreto que ni lo entiende), ni enfrentarse a enemigos dispuestos a acabar con su vida. Prefería quedarse con su vida normal y corriente: instituto, amigas y algún chico de vez en cuando. Sin embargo, cuando conoció a su compañero de viajes, el encantador Gideon de Villiers, la cosa se puso muchísimo más interesante... ¡y surgió el amor!
Pero ahora Gwen está destrozada. Acaba de descubrir que todas las atenciones del chico eran solo una estratagema para distraer al oscuro Conde de Saint Germain y cumplir él solo la misión. Pero la jugada no le salió bien y ahora se encuentra en manos de un nuevo enemigo: una Sociedad Secreta infiltrada en casa de los De Villiers dispuesta a acabar con los viajeros en el tiempo.
¿Qué debería hacer ahora Gwen? ¿Rescatar a Gideon y luchas juntos para cerrar el Círculo? ¿U olvidarse de todo y volver a su vida del siglo XIX?
Gwen se siente absolutamente humillada, pero no dejará que eso pueda con ella y está decidida a descubrir los auténticos planes del Conde Saint-Germain y hacer todo lo posible para evitar que se salga con la suya. Sin embargo, ella sola no puede hacer mucho, y aunque cuenta con la ayuda de su abuelo y su familia –o parte de ella, porque Charlotte hará lo imposible por dejar a Gwen en evidencia– siempre la apoya, aun cuando no puede decirles lo que sucede, parece que tendrá que confiar en Gideon una vez más.
La vida de Gwen está a punto de cambiar para siempre, pronto descubrirá cosas de su pasado que lo cambiarán todo.
Hace un año ya que aterrizó por estas tierras Rubí, obra de una autora alemana casi desconocida –era el segundo libro que veía publicado en nuestro país– y el revuelo que causó fue tal que miles de lectores estuvieron expectantes a la publicación de Zafiro, cuyo final nos dejó bastante cabreados, tuvimos un pequeño aperitivo para los que nos hemos vuelto adictos adictos a la pluma de Gier con En realidad de miente mucho más, pero lo que todos esperábamos era conocer cómo terminaría la historia de Gwen y Gideon y cabe decir que, aunque me ha dejado una sensación de que faltaba algo, ha sido un final ideal y a la altura de la trilogía.
El final de Zafiro me cabreó, así, tal cual, no me podía creer que la autora fuera capaz de dejarnos así, así que cuando tuve Esmeralda entre mis manos, me olvidé de todo lo demás y me dispuse a devorarlo, ¿cómo podía ser que Gideon le hiciera eso a Gwen?
Una Gwen bastante deprimida nos introduce en la historia justo donde la dejamos, pero Gwen no se achanta y sigue adelante en sus incursiones al pasado donde se cita con su abuelo y gracias a las cuales y a un misterioso mensaje cifrado descubrirá que muy cerca de ella hay algo que puede cambiarlo todo, pero Gwen debe tener cuidado porque si descubren lo que tiene en su poder la tacharán de traidora, aunque el auténtico enemigo es el Conde y pronto encontrará las pruebas que necesita para desbaratar su plan, que poco tiene que ver con la salvación de la humanidad, pero el camino va a ser largo y no exento de peligros.
Con Esmeralda se cierra esta divertida y a la vez cautivadora trilogía y nos lleva de nuevo a través del tiempo por una historia en la que nada es lo que parece y en la que el amor siempre triunfa, pero no solo el amor de Gwen y Gideon, sino todos esos tipos de amor que conocemos a lo largo de nuestra vida y nos construyen como personas. Múltiples giros mas o menos inesperados se van sucediendo y Gier, de nuevo, consigue sorprendernos y hacernos reír, cosa que es muy importante en un mundo con tanto drama. Sin embargo, he de decir que el final me ha dejado un extraño sabor de boca, como si me faltaran páginas o quizás se trate sencillamente de que la historia de Gwen me ha encandilado de tal manera que no quería desprenderme de ella y tenía ganas de saber más.
Gwen, aunque es un poco tonta y eso todo lo sabemos, es una protagonista extraordinaria, es divertida y, a pesar del desengaño, hace de tripas corazón y no se deja hundir en la miseria por un chico –por muy guapo, encantado y genial que sea–, ¿cuántas protagonistas hacen eso? Lo extraordinario de Gwen es precisamente que es una chica normal, con las preocupaciones de una chica de su edad y, quitando lo de viajar en el tiempo, podría ser cualquiera y es muy fácil sentirse identificada con ella. Y, aunque Gideon se comporte como un cerdo, porque lo hace, sigue siendo un chico adorable y desde el principio está claro lo que realmente siente, perder la confianza de Gwen es un golpe para él, pero sabe que sólo estando juntos pueden derrotar al Conde. Leslie y Raphael son un tándem que aporta diversión, pero es Xemerius quien nos arranca las carcajadas y quien pone la nota humorística hasta en los momentos más dramáticos. Sin embargo, lo más interesante de Esmeralda es que nos descubre cosas sobre el pasado de algunos personajes, cosas que no esperábamos y que nos sorprenderán.
La trilogía de Gier no sólo cuenta una gran historia, original y diferente, sino que lo hace a través de unos personajes a los que es difícil no cogerles cariño.
Kerstin Gier es una autora que consigue atrapar al lector, resulta complicado empezar una novela suya –y he leído cuatro, así que hablo con conocimiento de causa– y dejarla antes de saber cómo termina. Me he tenido que obligar a dejar un poco de lado la lectura –una tiene que dormir y esas cosas–, pero por mí, me hubiera leído la novela del tirón tan tranquilamente, porque Gier tiene un don para acabar los capítulos en el momento perfecto para dejarte con ganas de más. Es una novela repleta de diálogos mordaces y divertidos que no quedan nada forzados y le dan ese toque de frescura que hace que se demarque de otras sagas juveniles actuales.
En definitiva y dejando a un lado que me hubiera gustado unas páginas de relleno al final, Esmeralda es el final perfecto para una trilogía que merece todo el reconocimiento que se le está dando. Completa y cautivadora de principio a fin. Deseando leer más de Gier.
Título: EsmeraldaGracias a Montena por el ejemplar.
Título original: Smaragdrüng
Autora: Kerstin Gier
Traducción: Lluís Miralles
Año: 2010
Edición española: 2011
Editorial: Montena
ISBN: 9788484417538
16 abril 2011
Reseña: Zafiro
El ¿amor? más allá del tiempo.
Ojo: Puede contener spoilers de Rubí.
Historia
Tras el precipitado final de Rubí, que nos dejó con la miel en los labios, en Zafiro prosiguen las aventuras de Gwen y Gideon, pero algo ha cambiado, y es que Gideon la besó y eso es un gran cambio, porque, hasta entonces, Gwen había tenido la impresión de que este la detestaba.
Ahora deben prepararse para un encuentro con el Conde Saint Germain. Un encuentro que lo cambiará todo. Además, a Gwen le cuesta mucho estarse quieta y en sus elapsaciones al pasado conocerá a alguien que le hará ver el mundo en el que se ha visto envuelta sin querer de una forma completamente distinta.
Opinión personal
Sinceramente, cada vez que leo la sinopsis de Zafiro pienso: qué demonios es ésto; y una vez leído lo comprendo aún menos, porque esa descripción no invita a leer, pero nada de nada... ¿en serio es relevante que Gwen tenga que aprender a bailar?
Fuera sinopsis me sumerjo en Zafiro con las expectativas un tanto altas porque Rubí me pareció un encanto de libro y no esperaba menos de su continuación, que, si bien no está a la altura, no deja de ser entretenida y reveladora –aunque muy poco, he de ser franca, porque no pasa mucha cosa–. Y de nuevo un final que te da ganas de lanzar el libro y gritarle improperios a la autora, porque justo cuando la cosa se pone interesante, plof: FIN.
Como ya he dicho, el argumento no avanza demasiado y se nos dan datos a cuentagotas y aunque se resuelven algunas dudas, se nos vuelven a plantear otras cuantas, tantas, que no sé cómo lo va a hacer Gier para dejarlo todo bien atado, porque uno se pierde con tanto viaje en el tiempo. Los malos no son tan malos y los buenos no son tan buenos. Eso sí, misterio a raudales y mucha diversión gracias a Xemerius, que me da que sabe más de lo que realmente parece.
Gwen no sabe qué significa el beso que le dio Gideon y está muy confusa, además, se le vienen encima un montón de obligaciones debido a su condición como Rubí, encima, tiene que soportar que su prima Charlotte le de lecciones y encima nadie se digna a explicarle nada, es como una marioneta y empieza a cansarse, además, su ingenuidad le jugará malas pasadas, después de todo, ella es nueva en todo eso y no imagina hasta que punto es fundamental para los planes del Conde.
De nuevo, Gwen me ha resultado divertidísima, es una chica que podría ser cualquiera, que actúa acorde a su edad, que se desespera, lo mejor de la novela, y si añadimos a Xemerius, que es una gárgola muy caradura, hay muchas risas. Gideon sigue con ese aire misterioso, pero se añade una nueva incógnita a la ecuación, Raphael, el hermano de Gideon, que no hace demasiadas apariciones pero que creo ganará protagonismo en Esmeralda.
La pluma de Gier es fresca y sencilla, sin demasiadas florituras y adecuada a una adolescente como es Gwen. Tiene una facilidad pasmosa para engancharte con sus palabras y que no puedas dejar de leer, además de esa facultad de la que gozan algunos autores de terminar los capítulos de tal modo que tienes que pasar al siguiente sino quieres morir de intriga. Lo malo es cuando te hace eso al final de la novela y te entran ganas irrefrenables de matar a alguien –tiré el libro y casi le doy en la cabeza a mi prima de la rabia que me dio que terminara tan abruptamente–.
En resumen, deseando que salga ya Esmeralda para poder disfrutar un poquito más de Gwen y conocer qué es realmente lo que esconde el Conde Saint Germain y porqué Lucy y Paul desean con tanto ahínco que no se cumplan sus designios. Sin embargo, he de decir que hay cosas que no encajan demasiado bien porque, digo yo, ¿cómo es que nadie sabía que Gwen sería el Rubí si ya había viajado al pasado? Sin tanto secretismo se habrían ahorrado más de un disgusto y algunos personajes pueden resultar algo cargantes, además, son muchas páginas para tan poca chica, y es que no pasa casi nada importante.
Una lectura fresca, divertida y alejada de los productos que nos llegan de norteamérica en los que prima el drama sobre la comedia. Un soplo de aire para las estanterías y una historia cautivadora.
Valoración
Ficha
Ojo: Puede contener spoilers de Rubí.
Gwen vive en una nube...
¡con Gideon! Aunque es muy consciente de que el amor entre dos viajeros en el tiempo puede guardar sorpresas traicioneras. Por suerte, tiene muy buenos consejeros: su mejor amiga, Leslie, su compinche, James el fantasma, y Xemenius, una gárgola que se mete en bastantes líos. Además, Gwen y Gideon tienen problemas más importantes de los que ocuparse... Por ejemplo, salvar el mundo. O aprender a bailar un minué (que no es nada fácil). Sin embargo, ambos deberán entender que el amor tendría que pasar por delante de lo demás; sobre todo cuando caigan en las redes del Conde de Saint Germain...
Tras el precipitado final de Rubí, que nos dejó con la miel en los labios, en Zafiro prosiguen las aventuras de Gwen y Gideon, pero algo ha cambiado, y es que Gideon la besó y eso es un gran cambio, porque, hasta entonces, Gwen había tenido la impresión de que este la detestaba.
Ahora deben prepararse para un encuentro con el Conde Saint Germain. Un encuentro que lo cambiará todo. Además, a Gwen le cuesta mucho estarse quieta y en sus elapsaciones al pasado conocerá a alguien que le hará ver el mundo en el que se ha visto envuelta sin querer de una forma completamente distinta.
Sinceramente, cada vez que leo la sinopsis de Zafiro pienso: qué demonios es ésto; y una vez leído lo comprendo aún menos, porque esa descripción no invita a leer, pero nada de nada... ¿en serio es relevante que Gwen tenga que aprender a bailar?
Fuera sinopsis me sumerjo en Zafiro con las expectativas un tanto altas porque Rubí me pareció un encanto de libro y no esperaba menos de su continuación, que, si bien no está a la altura, no deja de ser entretenida y reveladora –aunque muy poco, he de ser franca, porque no pasa mucha cosa–. Y de nuevo un final que te da ganas de lanzar el libro y gritarle improperios a la autora, porque justo cuando la cosa se pone interesante, plof: FIN.
Como ya he dicho, el argumento no avanza demasiado y se nos dan datos a cuentagotas y aunque se resuelven algunas dudas, se nos vuelven a plantear otras cuantas, tantas, que no sé cómo lo va a hacer Gier para dejarlo todo bien atado, porque uno se pierde con tanto viaje en el tiempo. Los malos no son tan malos y los buenos no son tan buenos. Eso sí, misterio a raudales y mucha diversión gracias a Xemerius, que me da que sabe más de lo que realmente parece.
Gwen no sabe qué significa el beso que le dio Gideon y está muy confusa, además, se le vienen encima un montón de obligaciones debido a su condición como Rubí, encima, tiene que soportar que su prima Charlotte le de lecciones y encima nadie se digna a explicarle nada, es como una marioneta y empieza a cansarse, además, su ingenuidad le jugará malas pasadas, después de todo, ella es nueva en todo eso y no imagina hasta que punto es fundamental para los planes del Conde.
De nuevo, Gwen me ha resultado divertidísima, es una chica que podría ser cualquiera, que actúa acorde a su edad, que se desespera, lo mejor de la novela, y si añadimos a Xemerius, que es una gárgola muy caradura, hay muchas risas. Gideon sigue con ese aire misterioso, pero se añade una nueva incógnita a la ecuación, Raphael, el hermano de Gideon, que no hace demasiadas apariciones pero que creo ganará protagonismo en Esmeralda.
La pluma de Gier es fresca y sencilla, sin demasiadas florituras y adecuada a una adolescente como es Gwen. Tiene una facilidad pasmosa para engancharte con sus palabras y que no puedas dejar de leer, además de esa facultad de la que gozan algunos autores de terminar los capítulos de tal modo que tienes que pasar al siguiente sino quieres morir de intriga. Lo malo es cuando te hace eso al final de la novela y te entran ganas irrefrenables de matar a alguien –tiré el libro y casi le doy en la cabeza a mi prima de la rabia que me dio que terminara tan abruptamente–.
En resumen, deseando que salga ya Esmeralda para poder disfrutar un poquito más de Gwen y conocer qué es realmente lo que esconde el Conde Saint Germain y porqué Lucy y Paul desean con tanto ahínco que no se cumplan sus designios. Sin embargo, he de decir que hay cosas que no encajan demasiado bien porque, digo yo, ¿cómo es que nadie sabía que Gwen sería el Rubí si ya había viajado al pasado? Sin tanto secretismo se habrían ahorrado más de un disgusto y algunos personajes pueden resultar algo cargantes, además, son muchas páginas para tan poca chica, y es que no pasa casi nada importante.
Una lectura fresca, divertida y alejada de los productos que nos llegan de norteamérica en los que prima el drama sobre la comedia. Un soplo de aire para las estanterías y una historia cautivadora.
Título: ZafiroGracias a Montena por el ejemplar de la novela.
Título original: Saphirblau
Autora: Kerstin Gier
Traducción: Lluís Miralles
Año: 2010
Edición española: 2011
Editorial: Montena
ISBN:9788484416944
16 diciembre 2010
Reseña: Rubí
Viajes en el tiempo y secretos de familia.
Historia
Aunque todo parecía indicar que Charlotte sería la última viajera en el tiempo, es Gwen quien empieza a sentir nauseas inexplicables, vértigos y mareos, ¿no son esos los síntomas del primer salto en el tiempo? ¿no debería ser Charlotte quien se sintiera así?
No pasará mucho tiempo hasta que Gwen descubra que es ella la heredera del gen y que, todos esos años viviendo al margen de la logia de los vigilantes le van a pasar factura.Resulta que ser viajero en el tiempo depende de la fecha de nacimiento, y Charlotte y Gwen nacieron el mismo día, aunque la madre de Gwen ocultó la fecha real en la que nació su hija para protegerla de una vida llena de obligaciones y deberes. Pero hay muchas cosas que Gwen no sabe... ¿por qué robaron Lucy y Paul el primer cronógrafo? ¿qué oculta su madre? ¿quién es ese Conde de Saint-Germain y por qué la aterroriza?
Aunque no todo son cosas malas, ya que conocerá al atractivo Gideon, quien quizás se convierta en algo más que un amigo.
Opinión personal
Los viajes en el tiempo son un tema recurrente en la literatura y, dependiendo de como se enfoquen, los resultados pueden ser buenos o malos. En el caso de Rubí, el resultado es una novela fresca y divertida que sirve de introducción a una trama mayor que apenas sí se perfila en esta primera novela.
Detrás de las peripecias de Gwen se puede entrever una trama en la que los buenos, no son tan buenos y los malos, no tan malos y en la que Gideon y Gwen no son más que marionetas manejadas al antojo de aquellos que controlan el mundo de los Vigilantes.
El punto fuerte de Rubí, es su protagonista, Gwen, que, bajo mi punto de vista, es muy divertida y bastante estrafalaria. Es impulsiva y no piensa demasiado antes de hacer las cosas, lo que la puede llevar a más de un problema. No tiene nada especial, salvo su peculiar don de viajar en el tiempo y, desde luego no es tan perfecta como su prima Charlotte. Es guapa, como no, pero también despistada y algo alocada y atontada.
Rubí tiene un ritmo ágil y es una lectura rápida y adictiva. La autora ha sabido llevar con lógica el tema de los viajes en el tiempo y por ahora, parece que los cabos están bien atados y todo parece tener sentido dentro del contexto del libro. En la novela se abren montones de preguntas que imagino, se cerrarán en los siguientes libros. Temo que mis esperanzas no se vean cumplidas y la autora empiece a desvariar con tanto salto temporal.
Espero con ansias Zafiro, la continuación, porque la trama y los personajes me han cautivado y porque Rubí no decepciona. Eso sí, no se puede esperar que se resuelvan muchas dudas, porque como ya he dicho, es un libro muy introductorio.
Valoración
Ficha
Como cualquier otro día, regresé pronto a casa al salir del instituto. Mi tía se había quedado sin sus dulces favoritos y me ofrecí para ir a la tienda a comprar más, pero de camino empecé a sentir algo muy extraño: las piernas me temblaban y tuve una sensación rara en el estómago. De repente, la calle desapareció ante mis ojos. Poco después reapareció, pero muchas cosas eran diferentes. Había vuelto al pasado.
Me llamo Gwen y soy la última viajera en el tiempo. Así empieza la aventura de mi vida.
Aunque todo parecía indicar que Charlotte sería la última viajera en el tiempo, es Gwen quien empieza a sentir nauseas inexplicables, vértigos y mareos, ¿no son esos los síntomas del primer salto en el tiempo? ¿no debería ser Charlotte quien se sintiera así?
No pasará mucho tiempo hasta que Gwen descubra que es ella la heredera del gen y que, todos esos años viviendo al margen de la logia de los vigilantes le van a pasar factura.Resulta que ser viajero en el tiempo depende de la fecha de nacimiento, y Charlotte y Gwen nacieron el mismo día, aunque la madre de Gwen ocultó la fecha real en la que nació su hija para protegerla de una vida llena de obligaciones y deberes. Pero hay muchas cosas que Gwen no sabe... ¿por qué robaron Lucy y Paul el primer cronógrafo? ¿qué oculta su madre? ¿quién es ese Conde de Saint-Germain y por qué la aterroriza?
Aunque no todo son cosas malas, ya que conocerá al atractivo Gideon, quien quizás se convierta en algo más que un amigo.
Los viajes en el tiempo son un tema recurrente en la literatura y, dependiendo de como se enfoquen, los resultados pueden ser buenos o malos. En el caso de Rubí, el resultado es una novela fresca y divertida que sirve de introducción a una trama mayor que apenas sí se perfila en esta primera novela.
Detrás de las peripecias de Gwen se puede entrever una trama en la que los buenos, no son tan buenos y los malos, no tan malos y en la que Gideon y Gwen no son más que marionetas manejadas al antojo de aquellos que controlan el mundo de los Vigilantes.
El punto fuerte de Rubí, es su protagonista, Gwen, que, bajo mi punto de vista, es muy divertida y bastante estrafalaria. Es impulsiva y no piensa demasiado antes de hacer las cosas, lo que la puede llevar a más de un problema. No tiene nada especial, salvo su peculiar don de viajar en el tiempo y, desde luego no es tan perfecta como su prima Charlotte. Es guapa, como no, pero también despistada y algo alocada y atontada.
Rubí tiene un ritmo ágil y es una lectura rápida y adictiva. La autora ha sabido llevar con lógica el tema de los viajes en el tiempo y por ahora, parece que los cabos están bien atados y todo parece tener sentido dentro del contexto del libro. En la novela se abren montones de preguntas que imagino, se cerrarán en los siguientes libros. Temo que mis esperanzas no se vean cumplidas y la autora empiece a desvariar con tanto salto temporal.
Espero con ansias Zafiro, la continuación, porque la trama y los personajes me han cautivado y porque Rubí no decepciona. Eso sí, no se puede esperar que se resuelvan muchas dudas, porque como ya he dicho, es un libro muy introductorio.
Título: Rubí
Título original: Rubinrot. Liebe geht jurch alle Zeiten
Autora: Kerstin Gier
Año: 2009
Edición española: 2010
Editorial: Montena
ISBN: 978-84-8441-666-1
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