Portadas que hacen que te quieras sacar los ojos sometidas a un exhaustivo análisis. Se aceptan sugerencias en equinoccioblog[at]gmail[dot]com.
A esta portada ya hacía tiempo que le había echado el ojo, porque es de esas que, encima de horribles, son raras. Ya casi había caído en mi olvido cuando Carlota –que ya me descubrió las bondades de cierta portada–, me hizo recordarla.
Cosas como está jamás deberían ver la luz, parece photoshop cutre y es un cortapega en toda regla.
Empecemos por lo que más destaca de la portada, que es la chica. No puedo negar que la muchacha es bastante guapa, aunque sea algo mayor para representar a la protagonista, pero... ¿ese modelito naranja con esa especie de top metálico? ¿ese pelo como movido por el viento? ¿esas bolas de fuego en las manos? No sé de dónde habrán sacado la fotografía (probablemente de alguna galería de stock), pero no podían haber elegido peor, la portada grita: ¡¡NO ME COMPRES!!; y es una pena porque se trata de una novela bastante buena.
Como no era suficiente con la chica, y como la novela sucede en Nueva York, ¿qué mejor que poner de fondo la ciudad? Pero claro, no vamos a coger una vista bonita, sino la más fea que puede haber, toda rascacielos y un color naranja, para hacer juego con la chica, luego ponemos una banda azul y acabamos de arreglar el conjunto, porque esa banda... ay, esa banda... mejor no haberla puesto.
Para rematar la faena, colocamos un reloj, porque los relojes tienen mucho que ver en esta historia y nos quedamos más anchos que largos, aunque, honestamente, lo que más me gusta de la portada es el reloj, claro que, por muy majo que sea el reloj, el conjunto es un espanto y cualquiera se acerca a semejante esperpento gráfico.
Por suerte, los de Versátil rectificaron –probablemente porque las ventas no fueron bien, porque con esa portada la gente salía huyendo, seguro– y hace unas semanas llegó a las librerías una nueva edición de esta novela junto a su segunda parte con una portada que quizás no guarda tanta relación con la trama, pero que desde luego es mucho más bonita y llamativa.
Yo por mi parte os dejo con la reseña que hice de la novela y os adelanto que pronto tendréis una sorpresita...
Cosas como está jamás deberían ver la luz, parece photoshop cutre y es un cortapega en toda regla.
Empecemos por lo que más destaca de la portada, que es la chica. No puedo negar que la muchacha es bastante guapa, aunque sea algo mayor para representar a la protagonista, pero... ¿ese modelito naranja con esa especie de top metálico? ¿ese pelo como movido por el viento? ¿esas bolas de fuego en las manos? No sé de dónde habrán sacado la fotografía (probablemente de alguna galería de stock), pero no podían haber elegido peor, la portada grita: ¡¡NO ME COMPRES!!; y es una pena porque se trata de una novela bastante buena.
Como no era suficiente con la chica, y como la novela sucede en Nueva York, ¿qué mejor que poner de fondo la ciudad? Pero claro, no vamos a coger una vista bonita, sino la más fea que puede haber, toda rascacielos y un color naranja, para hacer juego con la chica, luego ponemos una banda azul y acabamos de arreglar el conjunto, porque esa banda... ay, esa banda... mejor no haberla puesto.
Para rematar la faena, colocamos un reloj, porque los relojes tienen mucho que ver en esta historia y nos quedamos más anchos que largos, aunque, honestamente, lo que más me gusta de la portada es el reloj, claro que, por muy majo que sea el reloj, el conjunto es un espanto y cualquiera se acerca a semejante esperpento gráfico.
Por suerte, los de Versátil rectificaron –probablemente porque las ventas no fueron bien, porque con esa portada la gente salía huyendo, seguro– y hace unas semanas llegó a las librerías una nueva edición de esta novela junto a su segunda parte con una portada que quizás no guarda tanta relación con la trama, pero que desde luego es mucho más bonita y llamativa.
Yo por mi parte os dejo con la reseña que hice de la novela y os adelanto que pronto tendréis una sorpresita...



