Portadas que hacen que te quieras sacar los ojos sometidas a un exhaustivo análisis. Se aceptan sugerencias en equinoccioblog[at]gmail[dot]com.
Reconozco que la portada que os traigo hoy no es tan horrible como las que ya os he traído, incluso algunos pensarán que no está tan mal y que no merece aparecer aquí, pero lo cierto es que es un atentado contra la anatomía y la física más elemental. Lo peor que puede pasar es una portada que podría ser bonita y acaba pareciendo un engendro deforme. Es lo que sucede con esta portada.
A simple vista parece bonita, incluso capta nuestra atención. Los colores elegidos son armoniosos y nada parece augurar que nos vamos a encontrar un esperpento pero cuando nos paramos a revisarla... ay, empezamos a ver cosas extrañas... ¡¡Os presento a la chica sin articulaciones en los brazos!!
No sé por donde empezar. Si por la cara, la imposible proporción que guarda su cuerpo, esos tatuajes, lo falso que es el efecto de la cola... ¿No os da la sensación de que han cogido varias imágenes y han hecho varios corta-pega? porque a mí sí, es más, estoy convencida de ello. Fijaos en los brazos, ¿no son demasiado cortos? por no hablar de la extraña torsión que tienen y la ya menciona ausencia de articulaciones, es completamente antinatural ese brazo, por no hablar del modo en que la mano se "apoya" en la roca. Pero el auténtico copia-pega sin ningún tipo de paliativos para la vista es la cola, que parece un trozo de papel de aluminio arrugado y puesto ahí, fundido con el torso de la chica.
Sobra decir que la cabeza es demasiado pequeña para ese ancho de hombros y esa amplitud pectoral, aunque la peluca lo disimula –digo peluca porque es lo que parece, y encima, mal colocada–, pero lo que no tiene precio es su expresión de estar oliendo... bueno, ya sabéis a qué expresión me refiero.
El tema de las luces y sombras es caso aparte, es lo que tiene coger un poco de aquí y de allí, que luego nada tiene sentido y donde debería haber luz hay sombra y viceversa, ¿qué me decís de la zona del abdomen? ese juego de luces no tiene razón de ser, y menos si nos fijamos en los que hay en el sostén, que probablemente también esté ahí colocado de aquella manera.
Sobre los tatuajes se podría escribir un artículo aparte, pero claro, hay gente a quien le gustan los tribales –oye, es una cosa muy respetable, pero son un horror y no tienen sentido–.
Y por eso me gustan las portadas así, porque su falta de belleza es algo sutil, algo en lo que te tienes que fijar para percibir. No es fea a simple vista, ni causa derrames oculares y ataques de epilepsia, sólo atenta contra la proporción y la anatomía humana, aunque claro, es una sirena.
A simple vista parece bonita, incluso capta nuestra atención. Los colores elegidos son armoniosos y nada parece augurar que nos vamos a encontrar un esperpento pero cuando nos paramos a revisarla... ay, empezamos a ver cosas extrañas... ¡¡Os presento a la chica sin articulaciones en los brazos!!
No sé por donde empezar. Si por la cara, la imposible proporción que guarda su cuerpo, esos tatuajes, lo falso que es el efecto de la cola... ¿No os da la sensación de que han cogido varias imágenes y han hecho varios corta-pega? porque a mí sí, es más, estoy convencida de ello. Fijaos en los brazos, ¿no son demasiado cortos? por no hablar de la extraña torsión que tienen y la ya menciona ausencia de articulaciones, es completamente antinatural ese brazo, por no hablar del modo en que la mano se "apoya" en la roca. Pero el auténtico copia-pega sin ningún tipo de paliativos para la vista es la cola, que parece un trozo de papel de aluminio arrugado y puesto ahí, fundido con el torso de la chica.
Sobra decir que la cabeza es demasiado pequeña para ese ancho de hombros y esa amplitud pectoral, aunque la peluca lo disimula –digo peluca porque es lo que parece, y encima, mal colocada–, pero lo que no tiene precio es su expresión de estar oliendo... bueno, ya sabéis a qué expresión me refiero.
El tema de las luces y sombras es caso aparte, es lo que tiene coger un poco de aquí y de allí, que luego nada tiene sentido y donde debería haber luz hay sombra y viceversa, ¿qué me decís de la zona del abdomen? ese juego de luces no tiene razón de ser, y menos si nos fijamos en los que hay en el sostén, que probablemente también esté ahí colocado de aquella manera.
Sobre los tatuajes se podría escribir un artículo aparte, pero claro, hay gente a quien le gustan los tribales –oye, es una cosa muy respetable, pero son un horror y no tienen sentido–.
Y por eso me gustan las portadas así, porque su falta de belleza es algo sutil, algo en lo que te tienes que fijar para percibir. No es fea a simple vista, ni causa derrames oculares y ataques de epilepsia, sólo atenta contra la proporción y la anatomía humana, aunque claro, es una sirena.





