Primera reseña manga en el blog. A ver qué tal sale...
Historia
Maron no es una chica corriente, sus padres la han abandonado como quien dice y sólo tiene a un pequeño ángel, Finn, por compañía y el apoyo de su mejor amiga Miyako. Ademas es la ladrona Jeanne, la reencarnación de la mítica Juana de Arco, quien ahora lucha contra los demonios que se presentan en el mundo humano en pinturas. Todo iba bien hasta que aparece Simbad, otro ladrón que pretende que Jeanne deje de robar, y no es Simbad lo único nuevo para Maron, sino que también aparecerá Chiaki, un chico que se muda a su edificio y que encima va a su misma clase y parece estar demasiado interesado en ella. ¿No es un poco sospechoso además que Simbad y Chiaki aparezcan a la vez?
Opinión personal
KKJ es una obra llena de magia y con buenas dosis de misterio, drama y romance que hará las delicias de los amantes del shojo y que es imprescindible para los fans de Arina Tanemura, que no son pocos. A pesar de su aspecto infantil y su dibujo de ojos imposibles, detrás de KKJ se esconde una historia sobre el abandono y sobre los demonios de la mente –aunque estén representados como demonios reales–, sobre la verdadera amistad y, por supuesto, el amor.
Como casi todos las obras de Arina Tanemura, KKJ tiene un componente fantástico sobre el que gira toda la trama. Maron es una chica que gracias a la ayuda de Finn, un ángel, se transforma en la ladrona Jeanne quien busca obras de arte en las que habitan demonios para robarlas y así alejar a sus dueños de la influencia de estos demonios, pero hay muchas cosas que Maron no sabe y que con la llegada de Chiaki empezarán a desvelarse y Maron conocerá una verdad que no es tal y como ella la había imaginado.
Maron es una chica que ha aprendido a valerse por si misma, pero tiene ese aire inocentón e infantiloide de todas las protagonistas de los mangas de Arina, hasta el punto que uno llega a pensar que sencillamente es tonta y la faltan luces. Chiaki por su parte es un personaje ambiguo que no sabes si realmente intenta ayudar a Maron o no. Finn y Access son dos angelitos muy monos cuyas verdaderas intenciones se verán conforme avanza el relato así como su importancia irá creciendo. Miyako, la mejor amiga de Maron, juega un papel fundamental en la historia y sin su presencia habría muchos sucesos que habrían cambiado por completo.
Sobre el dibujo de Arina he de decir que, siendo que las obras que había leído suyas eran más recientes que KKJ, me pareció poco pulido y demasiado exagerado, pero conforme avanza la serie –y por tanto, los años– se puede apreciar como va evolucionado hacia el estilo que tiene en FullMoon. Los personajes de Arina son muy estilizados y de ojos exagerados, a veces puede resultar recargado, pero no se puede negar que es una gran dibujante. También hay que tener en cuenta de KKJ fue publicada en una revista destinada a jóvenes lectoras y este tipo de dibujo, mono y llamativo es muy efectivo.
En el aspecto narrativo, la obra juega muy bien con el misterio y los secretos, aun a pesar del hecho de que la longitud de las serie viene determinada por su éxito, los sucesos no se dan de forma precipitada y Arina sabe alargar la historia sin que parezca descabellado –es una historia de fantasía– y no pierde la coherencia interna.
Un manga para fans incondicionales del género y que creo debe ser leído. Además, es una historia entrañable y uno llega a cogerle verdadero cariño a los personajes.
Valoracion
Ficha
Maron es una chica normal en apariencia, si no fuera porque convive con un ángel y porque es capaz de transformarse en Kamikaze Kaito Jeanne, una ladrona de guante blanco buscadísima por la policía. Con este punto de partida, Arina Tanemura nos presenta este shojo de magical girls repleto de misterios, romances y aventuras.
Maron no es una chica corriente, sus padres la han abandonado como quien dice y sólo tiene a un pequeño ángel, Finn, por compañía y el apoyo de su mejor amiga Miyako. Ademas es la ladrona Jeanne, la reencarnación de la mítica Juana de Arco, quien ahora lucha contra los demonios que se presentan en el mundo humano en pinturas. Todo iba bien hasta que aparece Simbad, otro ladrón que pretende que Jeanne deje de robar, y no es Simbad lo único nuevo para Maron, sino que también aparecerá Chiaki, un chico que se muda a su edificio y que encima va a su misma clase y parece estar demasiado interesado en ella. ¿No es un poco sospechoso además que Simbad y Chiaki aparezcan a la vez?
KKJ es una obra llena de magia y con buenas dosis de misterio, drama y romance que hará las delicias de los amantes del shojo y que es imprescindible para los fans de Arina Tanemura, que no son pocos. A pesar de su aspecto infantil y su dibujo de ojos imposibles, detrás de KKJ se esconde una historia sobre el abandono y sobre los demonios de la mente –aunque estén representados como demonios reales–, sobre la verdadera amistad y, por supuesto, el amor.
Como casi todos las obras de Arina Tanemura, KKJ tiene un componente fantástico sobre el que gira toda la trama. Maron es una chica que gracias a la ayuda de Finn, un ángel, se transforma en la ladrona Jeanne quien busca obras de arte en las que habitan demonios para robarlas y así alejar a sus dueños de la influencia de estos demonios, pero hay muchas cosas que Maron no sabe y que con la llegada de Chiaki empezarán a desvelarse y Maron conocerá una verdad que no es tal y como ella la había imaginado.
Maron es una chica que ha aprendido a valerse por si misma, pero tiene ese aire inocentón e infantiloide de todas las protagonistas de los mangas de Arina, hasta el punto que uno llega a pensar que sencillamente es tonta y la faltan luces. Chiaki por su parte es un personaje ambiguo que no sabes si realmente intenta ayudar a Maron o no. Finn y Access son dos angelitos muy monos cuyas verdaderas intenciones se verán conforme avanza el relato así como su importancia irá creciendo. Miyako, la mejor amiga de Maron, juega un papel fundamental en la historia y sin su presencia habría muchos sucesos que habrían cambiado por completo.
Sobre el dibujo de Arina he de decir que, siendo que las obras que había leído suyas eran más recientes que KKJ, me pareció poco pulido y demasiado exagerado, pero conforme avanza la serie –y por tanto, los años– se puede apreciar como va evolucionado hacia el estilo que tiene en FullMoon. Los personajes de Arina son muy estilizados y de ojos exagerados, a veces puede resultar recargado, pero no se puede negar que es una gran dibujante. También hay que tener en cuenta de KKJ fue publicada en una revista destinada a jóvenes lectoras y este tipo de dibujo, mono y llamativo es muy efectivo.
En el aspecto narrativo, la obra juega muy bien con el misterio y los secretos, aun a pesar del hecho de que la longitud de las serie viene determinada por su éxito, los sucesos no se dan de forma precipitada y Arina sabe alargar la historia sin que parezca descabellado –es una historia de fantasía– y no pierde la coherencia interna.
Un manga para fans incondicionales del género y que creo debe ser leído. Además, es una historia entrañable y uno llega a cogerle verdadero cariño a los personajes.
Título: Kamikaze Kaito Jeanne Ultimate Edition
Autora: Arina Tanemura
Edición española: 2010-2011
Editorial: Planeta de agostini
Tomos: 6














